Cable Diplomático
29 de Agosto de 2026
La organización internacional pide reglas urgentes para impedir que las decisiones sobre la vida y la muerte sean delegadas a máquinas
TOKIO.— La discusión internacional sobre el futuro de la guerra acaba de entrar en un nuevo terreno: la posibilidad de que sistemas de inteligencia artificial puedan seleccionar objetivos y utilizar la fuerza con una intervención humana limitada.
Ante este escenario, Soka Gakkai International (SGI) emitió el pasado 23 de julio de 2026 una declaración titulada “Autonomous Weapons Systems: Ensuring Human Control Based on Respect for the Dignity of Life”, en la que reclama la creación urgente de un marco internacional para regular las armas autónomas y, particularmente, la prohibición de aquellas diseñadas para seleccionar y atacar seres humanos.
Una nueva frontera para el desarme
Las llamadas armas autónomas son sistemas capaces de seleccionar y aplicar fuerza contra objetivos con distintos grados de autonomía, reduciendo o incluso eliminando determinadas formas de control humano significativo.
Para la SGI, el avance de estas tecnologías plantea una cuestión que va mucho más allá de la innovación militar:
¿Puede una máquina decidir sobre la vida de un ser humano?
La organización sostiene que las decisiones relacionadas con la vida y la dignidad humana no deben quedar exclusivamente en manos de sistemas de inteligencia artificial. Su posición está vinculada al principio budista del respeto a la dignidad de la vida.
70 países respaldan iniciar negociaciones
La preocupación no se limita a organizaciones de la sociedad civil.
De acuerdo con la declaración de SGI, durante la reunión del Grupo de Expertos Gubernamentales sobre sistemas de armas autónomas celebrada en marzo de 2026, 70 Estados apoyaron avanzar hacia negociaciones para establecer un instrumento jurídicamente vinculante.
El proceso tendrá un momento importante del 31 de agosto al 4 de septiembre de 2026, cuando se celebrará una nueva sesión del grupo de expertos.
Posteriormente, sus conclusiones serán relevantes para la Séptima Conferencia de Examen de la Convención sobre Ciertas Armas Convencionales, prevista para noviembre.
Guterres también pide reglas internacionales
La preocupación de Soka Gakkai coincide con un debate que ya se desarrolla dentro de Naciones Unidas.
El secretario general de la ONU, António Guterres, junto con la presidenta del Comité Internacional de la Cruz Roja, Mirjana Spoljaric, han llamado a los Estados a iniciar negociaciones sobre un instrumento jurídicamente vinculante que establezca prohibiciones y restricciones claras para las armas autónomas.
Esto coloca a la inteligencia artificial en el centro de uno de los grandes debates contemporáneos sobre derecho internacional humanitario y seguridad internacional.
El legado de Daisaku Ikeda
La posición actual de SGI también recupera una preocupación expresada años atrás por Daisaku Ikeda, quien desde 2014 advertía sobre los peligros de permitir que sistemas robóticos tomaran decisiones relacionadas con ataques.
La organización señala que aquello que entonces parecía una posibilidad futura se ha convertido en una cuestión inmediata debido al rápido desarrollo de la inteligencia artificial y otras tecnologías militares.
Para SGI, el problema fundamental no es únicamente tecnológico.
Es ético.
La pregunta es si la humanidad está dispuesta a aceptar que una decisión de vida o muerte pueda convertirse en el resultado de un algoritmo.
La paz frente a la inteligencia artificial
El debate plantea un nuevo desafío para las instituciones dedicadas a la educación para la paz.
Durante décadas, el desarme estuvo asociado principalmente con armas nucleares, químicas, biológicas y convencionales.
Ahora aparece una nueva categoría:
Las armas que pueden tomar decisiones de manera autónoma.
La SGI sostiene que las decisiones sobre ataques deben mantener una participación humana significativa y que debe existir responsabilidad jurídica por el uso de estas tecnologías.
La organización también forma parte desde 2018 de la coalición Stop Killer Robots, que impulsa internacionalmente la regulación y prohibición de determinados sistemas de armas autónomas.
Un nuevo desafío para la educación para la paz
Para el Centro de Estudios para la Paz Alfonso García Robles, el debate abierto por Soka Gakkai resulta especialmente relevante.
La paz del siglo XXI ya no puede analizarse únicamente desde las guerras tradicionales.
La pregunta que plantea este nuevo escenario es profunda:
Si una máquina puede decidir quién vive y quién muere, ¿quién será responsable de esa decisión?
La respuesta determinará una parte importante del futuro de la seguridad internacional.
CENTRO DE ESTUDIOS PARA LA PAZ ALFONSO GARCÍA ROBLES
Educación • Diálogo • Diplomacia • Desarme
Educar para la paz también significa preparar a las nuevas generaciones para los desafíos tecnológicos que pueden definir el futuro de la humanidad.
