Corresponsalía ONU
29 de Agosto de 2026
NACIONES UNIDAS.— El secretario general de las Naciones Unidas, António Guterres, hizo este sábado un nuevo llamado a la comunidad internacional para poner fin a los ensayos nucleares y fortalecer los esfuerzos globales de desarme, al conmemorarse el Día Internacional contra los Ensayos Nucleares.
En un mensaje difundido por Naciones Unidas, Guterres recordó las consecuencias devastadoras que las pruebas nucleares han dejado sobre las personas, los territorios y las generaciones posteriores. Advirtió que, en un escenario internacional marcado por tensiones geopolíticas, divisiones y una creciente desconfianza entre los Estados, las lecciones de la era nuclear siguen siendo una advertencia vigente.
“Los ensayos nucleares no demuestran fortaleza”, sostuvo el secretario general, al señalar que este tipo de acciones pueden destruir la confianza entre los países, incentivar nuevas pruebas y alimentar una carrera armamentista.
Guterres pidió a todos los Estados que poseen armas nucleares mantener las moratorias existentes y actuar para que el Tratado de Prohibición Completa de los Ensayos Nucleares (TPCE) pueda entrar en vigor. Este año se cumplen tres décadas desde que el tratado quedó abierto a la firma, un aniversario que Naciones Unidas considera una oportunidad para reforzar el compromiso internacional con la contención nuclear.
La advertencia de Guterres se produce en un momento particularmente delicado para el régimen internacional de no proliferación. Durante 2026, Naciones Unidas celebró la Conferencia de Examen del Tratado sobre la No Proliferación de las Armas Nucleares (TNP), celebrada del 27 de abril al 22 de mayo.
En ese contexto, el secretario general ha insistido en que la amenaza nuclear ha alcanzado niveles preocupantes. En su mensaje del Día Internacional para Concienciar sobre el Desarme y la No Proliferación, Guterres afirmó que el riesgo del uso de armas nucleares es el más elevado en décadas y relacionó esta situación con el aumento de las tensiones internacionales, el gasto militar y las nuevas tecnologías.
La preocupación también quedó reflejada durante la revisión del TNP. Guterres advirtió entonces que los compromisos internacionales estaban perdiendo fuerza, mientras la confianza y la credibilidad del sistema de no proliferación se debilitaban.
Para Naciones Unidas, el desarme nuclear continúa siendo una de las principales prioridades dentro de la agenda internacional de desarme. El objetivo no se limita a impedir nuevos ensayos, sino que contempla la reducción de los arsenales, la prevención de la proliferación y la construcción de mecanismos internacionales capaces de disminuir el riesgo de una guerra nuclear.
El mensaje de Guterres coloca nuevamente una pregunta fundamental sobre la mesa:
¿Puede la comunidad internacional recuperar la confianza necesaria para avanzar hacia un mundo libre de armas nucleares?
La advertencia del secretario general de la ONU representa, en ese sentido, un recordatorio de que la amenaza nuclear no pertenece únicamente a los libros de historia. Sus consecuencias continúan formando parte de uno de los mayores desafíos para la seguridad y la paz internacional del siglo XXI.
Centro de Estudios de Paz Alfonso García Robles
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