En 1967, Alfonso García Robles logró lo \"imposible\": convertir a América Latina en la primera zona habitada libre de armas nucleares. Hoy, en un 2026 marcado por la erosión de los controles de armas, su legado es nuestra tabla de salvación.
La paz no es un accidente, es un diseño diplomático. Tlatelolco nos enseñó que la seguridad no se construye con ojivas, sino con confianza verificable. Mientras el mundo enfrenta una nueva carrera armamentista, el modelo latinoamericano se alza como el camino lógico: la desnuclearización regional como paso previo a la paz global. El reto actual no es solo mantenernos desarmados, sino liderar la presión para que las potencias retomen el diálogo.
\"La paz no es solo la ausencia de guerra, es la presencia de mecanismos que hagan la guerra materialmente imposible\".
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